San Juan: crece la preocupación por la polilla de la vid

 Las autoridades detectaron esta plaga en departamentos que hasta el momento no habían sido atacados.

Autoridades sanjuaninas confirmaron el hallazgo de seis ejemplares de polilla de la vid –Lobesia botranaen cuatro departamentos de esa provincia que aún no habían sido atacados.

Se trata de Rawson, Pocito, Chimbas y Caucete. Hasta el momento, esta plaga se había detectado en la zona sur de San Juan -en especial en el departamento de Sarmiento-. Es por ello que preocupa su llegada al corazón provincial, en especial por su voracida, publicó Diario de Cuyo.

El director del Centro Regional Cuyo de Senasa, Carlos Lehmacher, explicó: “Creemos que la humedad favoreció para que esto ocurra; fue un clima poco común para la zona y, de alguna manera, estaban las condiciones dadas para que ésta o cualquier otra plaga se propague fácilmente. Y, principalmente, se expandió la plaga en Mendoza y se acercó al límite con San Juan“.

Desde el organismo informaron que, a partir de cada detección, se determinó un área de contingencia que comprende una superficie de 1 kilómetro de radio, donde se intensificaron las tareas de trampeo. Los expertos revisarán esas trampas cada 48 horas hasta finalizar el monitoreo, en caso de no registrarse nuevas caídas. En dos semanas se conocerán los primeros resultados.

En tanto, los productores de las zonas afectadas ya fueron notificados personalmente de la situación, con la intención de que también tomen medidas.

“Es para ocuparse, para mirarlo de cerca. Y no creo que sean las únicas contingencias que se den, es posible que aparezcan más“, opinó Lehmacher.

Desde 1991, en la provincia de San Juan hay colocadas cerca de 2 mil trampas para atraer a este insecto, que si actúa en masa puede dañar hasta el 80% de la producción de uva de una finca. Dado el alto costo que implica deshacerse de él, muchos países optan por dominarlo en vez de erradicarlo.

Hasta el momento, las medidas preventivas tomadas antes de la vendimia -momento de alta propagación- dieron buenos resultados. Por ejemplo, en noviembre, el Senasa y el Ministerio de Producción iniciaron un plan de contingencia de 70 días. Ya en enero, confirmaron que los ejemplares encontrados en Sarmiento fueron aislados, y descartaron la presencia de una plaga. La tarea del monitoreador consiste en revisar cada semana las trampas, para mantenerlas operativas y realizar una hallazgo temprano de la polilla para poder comenzar con los controles que eviten su dispersión.

“San Juan siempre hizo los deberes y eso es clave en ésta y cualquier otra plaga. La prevención es el paso más importante, y en eso se trabaja cada vendimia”, finalizó Lehmacher.

Fuente: Diario Cuyo

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