Un cásico de la dieta: "Empiezo el lunes"

Llegamos a septiembre, se viene la primavera, los árboles florecen, los pájaros y las mariposas ya están revoloteando por ahí. Las mujeres comenzamos a sacar las remeras, vestidos, polleras, los colores claros resurgen (dejando de lado el negro característico del invierno) y en ese momento nos damos cuenta de que todo nos queda más justo. En el fondo de un oscuro cajón,  nos espera la bikini para lastimar nuestro ego. Hacemos un recuento a la velocidad de la luz de todo lo que comimos durante los meses pasados…. ¡¡Oh por Dios!! Por un instante se nos paraliza el corazón y casi sin pensar surge la frase mágica: “Me tengo que poner a dieta yaaaaa”.

Entonces llenamos la heladera de lechuga, espinaca, tomate y todo tipo de verduras. Compramos yogurt, postres light y pegamos una foto actual en la puerta de la heladera (con nuestra peor cara en ella) y una del verano pasado, en donde supuestamente estábamos “divinas”. Aquellas que somos un poco más extremistas le agregamos una de un luchador de sumo en tanga, a modo de recordatorio de cómo podemos llegar a quedar si no cerramos la boca.

Por Ayelen Casares y Brenda Gratas

Diario de la dieta

Día 1:

Por fin empecé la dieta. En realidad, la tendría que haber comenzado antes, pero ¡qué rápido pasa el tiempo!, ayer era marzo y ya estamos en septiembre. Tengo que llegar como una diosa para diciembre, -¿cómo me voy a poner la malla?- pero todavía creo que puedo. Además, ahora van a empezar a pasar miles de publicidades en la televisión porque “ya se acerca el verano” y todas las mujeres “se ponen como locas”, y sé que me voy a desesperar más.
Busqué dietas en revistas y en Internet, ¡y hay de todos los nombres y de todos los tipos! Que la dieta de la luna, de la estrella y todos los planetas juntos. Así que para no complicarme, voy a hacer la más común: ensaladita, pechuguita de pollo, de vez en cuando algún postrecito diet…
Desayuno: tecito con leche descremada, una tostadita con queso untable light, por supuesto, juguito de naranja y una manzana.
11 de la mañana: tengo un haaambre, ya me quiero comer todo, pero no, tengo que seguir firme con la dieta. Me como una banana.
Almuerzo: ensalada de tomate, lechuga y pechuga de pollo, con una tostada integral y como postre, gelatina diet.
3 de la tarde: en el trabajo, suuuper embolada, me dan ganas de comer. Por suerte traje una manzanita.
5 de la tarde: de nuevo, tecito con leche descremada y una galletita de salvado… (Me comí como 6 pero no importa, total no engorda).
Cena: por fin la hora de la cena, me como hasta las paredes. Me preparé un pescado a la plancha con hierbas, caldo light, una tostada integral, y bueno, un postrecito diet.

Día 2:

Desayuno: a repetir lo mismo de ayer…
Almuerzo: lomo a la plancha con ensalada de atún, apio, tomate y lechuga, y gelatina diet.
3 de la tarde: esto no es para mí, quiero comerme una porción de torta, qué rico… No, mejor como una barrita de cereal.
5 de la tarde: otra vez, ya cansada, me tomé un té con leche descremada y galletitas de agua (de nuevo, me comí como 6 o 7, ¡tengo un hambre!)
8 de la noche: yogurt descremado
Cena: caldo light, milanesa de soja a la napolitana, una manzana.

Día 3:

Desayuno: juguito de naranja, tostadas con mermelada light (me comí como 3 o 4, pero no pasa nada).
11 de la mañana: yogurt descremado nuevamente
Almuerzo: tarta de verdura con harina integral (la compré hecha, obvio), una manzana
5 de la tarde: vinieron las chicas del trabajo con facturas…
-“No puedo, estoy a dieta”.
-No importa, una medialuna no te va a hacer nada…-.
-Bueno dale, total, no estoy comiendo nada-.
Así que comí un par de medialunitas dulces… No pude resistirme, estaban calentitas, recién hechas… A la noche no ceno.
Cena: dije que no iba a cenar pero de nuevo tengo hambre, así que me tomé un caldo light y me preparé un wok de verduritas.

Día 4:

Seguimos con el té con leche y las galletas de salvado… ¡¡Cómo me voy a desquitar en el verano cuando me ponga la bikini y sea una diosa!!
11 de la mañana: hoy un pomelo, sin azúcar pero con un poco de edulcorante (tampoco es cuestión de ser tan amargo en la vida).
Almuerzo: me toca almorzar en el trabajo así que con una amiga nos pedimos dos empanadas de verdura cada una, bien light. Todo marcha perfecto hasta que un compañero dice la frase mágica “¿Vamos a cenar hoy?”… y yo a DIETA. Pero bueno no importa me pido una ensaladita y listo.
Merienda: café con leche con un alfajorcito (me doy el gusto porque total a la noche voy a cenar una ensalada. Me lo merezco por mi fuerza de voluntad).
Cena: llegamos al restaurante, divino lugar, la ambientación genial…. NO TIENEN ENSALADA (tuvieron un problemita con el proveedor). Bueno no importa, comparto una hamburguesa completa con una compañera, total es mitad y mitad. Mañana me levanto temprano y voy a correr por la costa.

Día 5:

ME QUEDÉ DORMIDA. Después de la hamburguesa hubo charlas, vino y bueno… nunca me levanté para ir a correr. Voy a desayunar bien light y me tomo sólo un café con leche.
Ya son las 10:00 y creo que me voy a devorar a la próxima persona que tenga en frente. Me como una manzana y una banana.
Almuerzo: pechuguita de pollo con puré de zapallo. De postre… no debería, pero una amiga me regaló un bocadito de chocolate y es tan chiquito…. No puede hacer mucho daño.
Merienda: té con galletitas de salvado (ya no especifico cuantas).
Cena: sopita light y a la cama.
4:00 am…. ¡¡¿¿En esta heladera no hay nada???!!. Me muero de hambreeee. Un poco de queso, pan… ya fue dos tostados no son nada, aparte no cene.

Día 6:

Hermoso día. Ahora sí, después de desayunar, caminata por la costa.
2 horas más tarde… ¡¡Odio la publicidad!! ¿¿Alguien se dio cuenta de cuántos carteles de fiambres y heladerías hay en Mar del Plata??
Almuerzo: un cuarto de helado… si como eso sólo no me puede engordar muuuucho.
Merienda: mate y galletitas de salvado (infaltables).
Cena: Hoy voy a la casa de una amiga de la facultad, me llevo mi sopita diet así como solamente dos porciones de pizza (y bueno, capaz un pedacito de esa torta de chocolate tan rica que ella prepara).
Luego de la cena, salimos. Alguien tiene la posibilidad de responderme ¿qué pasó con las nuevas generaciones y por qué mi madre no me alimentó con lo mismo? Todas son flacas, altas, con sus cabellos por la cintura. ¡¡Parecen modelos!!… ¿Acaso me habré caído de la cuna cuando era bebé que quedé así?… No importa, yo tengo mi simpatía y mi buen humor.
Tres de la madrugada, no voy a tomar alcohol porque fija las grasas, así que me pido una gaseosa (no venden light). Ya son dos los hombres que halagaron mi belleza y me invitaron a hacer algo algún otro día…. Sí, puede ser que tenían aspecto de haber tomado un poco de más, pero…. Creo que no necesito tanto la dieta después de todo.

Terminó mi primera semana de dieta. ¡¡La ropa me queda igual!!…. No entiendo que pasó, con todo el sacrificio que hice, no bajé ni un gramo. Capaz eso quiere decir que estoy en mi peso.

De una manera u otra creo que pienso seguir comiendo y la plata que gasté en productos diet me la ahorro y me compro ropa nueva… si total seguro que mucho de ésta que tengo ya no se va a usar y lo más importante…. ¡Recién estamos en septiembre!, me quedan como cuatro meses hasta la temporada.

Dieta…. ¡¡¡NOS VEMOS EL PRÓXIMO LUNES!!!

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